
“Letras que no mueren”, espacio literario dedicado a homenajear a escritores guantanameros ya fallecidos a través de la remembranza y el diálogo, aconteció como un ejercicio de reconocimiento a quienes han contribuido a impulsar la creación literaria del territorio.
Organizado por el Centro provincial del Libro y con la participación de la historiadora Margarita Canseco, la escritora Mireya Piñeiro y el historiador José Ramón Sánchez, el homenaje se centró en esta ocasión en la figura de Rissell Parra Fontanilles, crítico, narrador y promotor cultural; conocido por obras como El nuevo banquete o Los jueces de Sherezada, multipremiado además en el concurso Regino Eladio Boti en la categoría de crítica.
“Este es de los mejores espacios que se han hecho en los últimos tiempos —comentó a Venceremos Margarita Canseco— porque es importante promocionar en las nuevas generaciones la obra de artistas guantanameros fallecidos que han dejado huella en Guantánamo”.
La primera jornada tuvo lugar en la sala Aretusa de la UNEAC. El segundo día se desarrolló en la Librería Asdrúbal López, donde se conversó sobre el escritor fallecido Rafael González Cardona (Rafelito), recordado por su obra promocional y su aporte a la cultura local. En el encuentro se rememoró su libro Informe del Tiempo.
Durante la jornada se destacó, además, su labor como embajador de la Tumba Francesa en Francia, faceta que reafirma la dimensión cultural y patrimonial de su legado, más allá del ámbito estrictamente literario.
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Tomado del periódico Venceremos
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