
La escritora británica Eleanor Alice Burford, a quien muchos amantes de la literatura conocen por el seudónimo de Jean Plaidy, nació el 1 de septiembre de 1906 en un suburbio de Londres. Además de este sobrenombre, la escritora escogió usar varios seudónimos debido a las diferencias en cuanto al tema entre sus distintos libros.
Estimulada por su padre, esta mujer que, a lo largo de su trayectoria, llegó a crear más de 200 novelas de perfil histórico, aprendió a leer antes de cumplir sus primeros cinco años de vida y, ya en la adolescencia, había descubierto las obras de Charles Dickens, Víctor Hugo y León Tolstói.
En cuanto a su personalidad, se sabe que tenía un carácter más bien reservado y era muy celosa de su intimidad. De este modo, no solía charlar a cerca de lo que le pasaba a no ser que fuera a algún familiar querido o algún amigo que considerase muy íntimo.
Tras aprender taquigrafía, francés y alemán, y ya casada con un comerciante vinculado a la industria del cuero llamado George Percival Hibbert, Burford comenzó a dar sus primeros pasos en el mundo de la escritura y, ya para la década del 60, era una novelista de fama internacional que, con el tiempo, no sólo llegó a batir récords de ventas sino que también consiguió ser traducida a una gran cantidad de idiomas.
Su productividad literaria se basó en una rutina de trabajo bien fuerte: escribía durante los siete días de la semana, se levanta a las siete y media, como promedio escribía unas 5 mil palabras al día, pero había días en los que llegaba a redactar 8 mil palabras. Además de escribir, otra de las grandes pasiones de Eleanor fue viajar, algo que hizo frecuentemente durante sus años de casada y que no abandonó tras enviudar. Cada año procuraba hacer largos viajes en cruceros, modalidad que le permitía recorrer de una manera cómoda y sentarse a trabajar frente a su máquina de escribir.
Entre sus títulos pueden mencionarse La esposa del orfebre, La hija del diablo, Todo empezó en los jardines de Vauxhall, Defensores de la fe, La señora de Mellyn y Milagro en San Bruno son títulos que, junto a otros como La reina que vino de Provenza, El león de la justicia, El nacimiento de un imperio, La más feliz de las mujeres y El orgullo del pavo real, forman parte de la extensa producción literaria de esta autora que, además de firmar varios de sus trabajos como Jean Plaidy, utilizó seudónimos como Elbur Ford, Kathleen Kellow, Ellalice Tate, Anna Percival y Victoria Holt.
Sus obras se distiguen por el romanticismo, suspense, intriga y sobretodo una atmósfera gótica, muy peculiar y característica. Su estilo carismático, unido a un ambiente misterioso, enigmático y oscuro donde predominan catedrales, callejuelas iluminadas con lámparas de gas, niebla y todo tipo de elementos, contribuyen a crear esa mágica atmósfera, que a menudo se da en la fantasmagórica capital británica, que tan bien descubrió Victoria Holt. Este último resultó su sobrenombre más conocido.
El 8 de enero de 1993, pocos años después de haber publicado La dama de la torre, Las cortes del amor, El secreto del ruiseñor, Nido de serpientes y La casa de las siete urracas, entre otros libros, Eleanor Alice Burford, durante su crucero anual de vacaciones, falleció en el mar Mediterráneo, en algún lugar entre Atenas (Grecia) y Puerto Saíd (Egipto). Su cuerpo se perdió en el mar.
La novelista fue reconocida por todo el mundo como la «Dama del Gótico» y lo sigue siendo hoy en día, cuando sus libros son leídos por numerosas personas y vendidos en todo el planeta.
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