
Poeta, artista interdisciplinaria innu de la comunidad de Pessamit (Costa Norte, Quebec, Canadá) y militante activa en la lucha por salvaguardar las culturas precoloniales, Natasha Kanapé Fontaine nació el 14 de marzo de 1991. Vive en Tio’tia:ke —donde los ríos se encuentran, Montreal en lengua mohawk—. También trabaja como traductora, oradora, guionista y consultora de literatura indígena. Enseña la literatura y los cuentos indígenas en la Escuela Nacional de Teatro de Canadá.
Con su poemario N’entre pas dans mon âme avec tes chaussures (2012) ganó el Premio de la Sociedad de Escritores Francófonos de América. Otros de sus libros publicados son Manifeste Assi (2014), Bleuets et abricots (2016); Nanimissuat Île-tonnerre (2018); Nauetakuan, un silence pour un bruit (2021) y J’achève mon exil pour un retour tremblant (2022).
En su obra, Natasha Kanapé Fontaine desarrolla temas como la búsqueda identitaria y el viaje al encuentro de otros pueblos autóctonos. Ha sido premiada en varias ocasiones: con el Premio Droits et Libertés (2017) y Premio literario Myriam-Caron (2024), entre otros. En 2022, recibió la distinción Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de la República Francesa.
N’entre pas dans mon âme avec tes chaussures toma su título de un proverbio gitano: «No entres en mi alma con tus zapatos». Ya desde este primer poemario, Natasha Kanapé construye su voz poética sobre la búsqueda y la incertidumbre identitarias:
Los veranos indios, huyes de ellos. Desde entonces, intentas borrar el agua, unir tus pueblos, cantar nanas, intentas aullar. Dibujas mapas salvajes sobre las pinturas de tu alma.
A continuación, comparto la traducción de algunos poemas de este libro.
Perdí mi norte. Se descompuso la brújula blanca.
Camino por tus contornos, mientras espero la huida.
Inercias.
Bienvenido a mi cuerpo fatigado, hambriento de un mundo paralelo.
Olvidé la fórmula que rompía la bruma de las islas lejanas.
A cambio, reposa en mi país devastado.
Te cocinaré la perdiz, si pudiera.
Susurro en pájaro de verano.
Encantación.
Ahógame en lunas de visión de aquel tiempo
en un cuadro de Salvador.
* * * Enceguecedora humildad de un camino de nieve acribillado de dudas busqué tu silueta parda la sombra suave de tu amor.
* * * Los abedules blancos aún crecen los ríos nos llevan de un mundo a otro senderos y hojas muertas auroras boreales café páginas fronteras adorno de perlas blancas y rojas ishinakuan pakushenitamun la ley con los Indios.
* * * La luna se bifurca cambió el sur de lugar, quiere vigilar el norte ni este ni oeste asciendes río arriba a contracorriente cazas tu cielo se rompe y se funde en mis brazos vacíos la corteza se achata y roba los mensajes suspendidos en el viento los abedules se hicieron inmensos sombras sobre los muros de mi morada cuando ella no está el invierno persigue al patio de los milagros cuento biblias escribiendo las plumas destruidas, la arena del balcón tu sueño termina donde mi cuerpo comienza inicio la claridad de tus follajes fijos.
* * *
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