
Nueve dramas en presente es el título de la antología publicada por la Editorial Letras Cubanas, compilada y prologada por el crítico y ensayista Omar Valiño, director de la Biblioteca Nacional José Martí.
En ese volumen, el lector puede encontrar textos de puestas en escena que no pudo ver en el momento en que fueron estrenadas o repuestas en las salas teatrales de la capital y de las principales provincias del archipiélago cubano.
Por otra parte, se pueden revisitar otras obras que, al leerlas, devuelven la percepción que se tuvo de ellas y que no se supo o no se pudo apreciar, ya que —como es lógico— se necesita un lapso para asimilar o comprender lo que la premura o el prejuicio, que nos invade, cual «marabú mental» que frena el desarrollo intelectual y espiritual del ser humano, impidió que se entendiera el contenido del mensaje que el autor le envía al auditorio.
Nueve dramas en presente es un texto quele sugiere al lector que el teatro también es un libro que rediseña la esencia de los hechos y acontecimientos que acaecieron muy de prisa ante él; por lo general, envueltas en polémicas y desencuentros. Solo las voces de los nueve autores cubanos, solo ellas dicen el teatro que se piensa y se siente hoy día.
Los autores incluidos en ese texto son: Carlos Celdrán (Premio Nacional de Teatro), quien explora en «Diez millones» los intersticios de la historia de la Revolución desde una óptica objetivo-subjetiva por excelencia; Abel González Melo devela en «Mecánica»el paisaje de la nueva burguesía cubana; Agnieska Hernández fundamenta en «El deseo Macbeth» el quehacer enmascarado de varios sectores sociales y Marcos Díaz / Rogelio Orizondo lo reflejan en «El mal gusto».
Reinaldo Montero en «Áyax y Casandra» une en cálido abrazo historia y nación, mientras Yerandy Fleites en «La pasión King Lear» desarrolla el controversial tema relacionado con el traspaso del poder y las máscaras de la traición (¿las «máscaras políticas» descritas por el venerable padre Félix Varela y Morales en Cartas a Elpidio?). Amado del Pino (1960-2017), mucho más realista y lírico, en «Espontáneamente» confronta y sueña (¿despierto?); Nara Mansur en «Chesterfield sofá capitoné»establece disímiles fronteras y Ulises Rodríguez Febles, en «Criatura de Isla», focaliza lo insólito y la cotidianidad de quien se empeña en sueños difíciles, o mejor, casi imposibles de convertir en realidad…
Esas obras proponen un viaje, devenido en una apasionante aventura, que —según Valiño— el lector:
[…] puede descubrirla entre los nuevos paisajes temáticos que nos adentran al sedimento de la historia como telón de fondo de eternos dramas en presente entre individuo y sociedad. Caminos del ser humano ante cada proyecto de vida, choques con los filos cortantes de los cercos de época o de realidades actuales. Y quemante memoria. Dicha antología quiere mostrar ese viaje único. Sus autores, residentes aquí o a caballo entre otras tierras y la mayor isla de las Antillas, vibran a tiempo completo por ese territorio avistado desde el aire como delgada línea que separa mar de tierra, pero que despierta poderosas ensoñaciones, dolorosas contradicciones, inexplicables sentimientos, fuertes desafíos […].
Por último, destaca que Nueve dramas en presente constituyen nada más «parte y reflejo del teatro cubano de hoy, demostrativo de una preocupación que se nutre de la polis y hacia ella se [encamina]».
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