
Ho Chi Minh (en vietnamita: Hồ Chí Minh; Nghệ An, 19 de mayo de 1890-Hanói, 2 de septiembre de 1969), nacido como Nguyễn Sinh Cung, fue un revolucionario y político anticolonial vietnamita, líder independentista y miembro fundador tanto del Partido Comunista de Francia como del Partido Comunista de Vietnam. Primer ministro entre los años 1945-1955 y presidente de la República Democrática de Vietnam desde 1951 hasta su muerte en 1969.
Conocido como el Tío Hồ, esta figura icónica vietnamita no solo se destacó en el ámbito de la política, sino que fue escritor, poeta y periodista con muchas obras escritas en vietnamita, chino y francés. Entre ellas Proceso de la colonización francesa; Diario de prisión (poemas); Programa del Partido Comunista de Indochina; Acciones que “deben hacerse” y que “no deben hacerse” y El leninismo y liberación de los pueblos oprimidos.
Los poemas que ahora proponemos pertenecen a El Diario de Prisión de Ho Chi Minh (Bantam Books. 1971), escrito entre el 28 de agosto 1942 y el 16 de septiembre de 1943. Traducidos del inglés por Fernando A. Torres.
Primera página del diario
Recitar versos no ha sido uno de mis hábitos,
Pero ahora en prisión ¿Que mas puedo hacer?
Pasaré estos días escribiendo poemas, en cautiverio.
Cantándolos el día de la libertad se acerca.
Difícil es el camino de la vida
I
Habiendo escalado los picachos mas altos y las más escarpadas montañas
¿Como iba yo esperar que en las planicies me encontraría con el mayor peligro?
En las montañas me encontré con el tigre y salí indemne:
En las planicies me encontré con el hombre y me enviaron a la prisión.
II
Era un representante de Vietnam en ruta a China,
ha encontrarme con un importante personaje.
En el calmado camino una repentina tormenta se dejó caer,
y fui empujado a la cárcel como un honorado huésped.
III
Soy un hombre limpio sin ningún crimen en mi conciencia,
pero fui acusado de ser un espía de la China.
Como puede ver, la vida nunca es un asunto parejo,
y ahora, en el presente abundan las dificultades.
Claro de luna
No hay alcohol ni flores para los prisioneros,
Pero la noche es tan encantadora, ¿como podemos celebrarla?
Voy al agujero de ventilación y contemplo la luna,
Y a través del agujero la luna le sonríe al poeta.
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