
En la mañana de hoy en el habitual espacio «Sábado del Libro» la editorial Cubaliteraria presentó en formato digital (Pdf y ePub) el poemario La sombra del pájaro de la poeta, ensayista y artista plástica Damaris Calderón. Compartimos las palabras de presentación al libro, ofrecidas al público por Yilian Amalia Martínez Vázquez, editora, poeta y colaboradora del Portal Cubaliteraria. La presentación fue compartida con la escritora Basilia Papastamatíu.
En La sombra del pájaro, Damaris Calderón propone un viaje por la creación poética, el tiempo y la muerte entrelazados en luz de la palabra. Su escritura posee vasos comunicantes entre el hombre y su tiempo, se advierte en ella una red de nexos que ramifican al individuo hacia la sociedad.

La presencia de este volumen en el panorama de la lírica actual supone un ejercicio de resistencia ante los tiempos de la prisa y el olvido. La escritura de Damaris Calderón se manifiesta en una ética de la producción manual, la palabra recupera su peso específico al alejarse de la pirotecnia verbal para buscar la médula del sentido. El texto se ofrece al lector como un refugio de lucidez en medio del ruido. La autora asume la premisa martiana «yo sacaré lo que en mi pecho tengo», un acto de honestidad que busca dimensionar el dolor propio a fin de que este alcance una estatura colectiva. El sufrimiento individual es disuelto en una corriente de empatía, y la experiencia de quien escribe se vuelve la vivencia de quien observa.

La propuesta estética se sostiene en una lógica de la reconstrucción, cada verso es un pedazo de una identidad que se reconoce en sus fracturas. El poema titulado «Fugaces por la tierra» permite comprender los nexos que unen a las almas en una red de afectos. Los nexos de los que habla Calderón poseen el valor de lo sagrado en lo cotidiano. La unión y la dicha resultan posibles solo en la medida en que lo humano se vuelve un espacio de préstamo, un intercambio de palabras que el tiempo devolverá a su origen al finalizar el acto de la vida.
El poeta se presenta en estas páginas bajo la figura de un obrero incansable. El pensamiento es traducido en imágenes de solidez asombrosa, donde lo doméstico ocupa un sitio de privilegio en la contemplación de lo real. Un objeto sencillo adquiere una jerarquía metafísica bajo la mirada de la autora. El hogar es el eje de la gravedad emocional que sostiene los cuerpos. En medio de los muros de la vivienda, el tiempo transcurre con una naturalidad. La muerte está en ese espacio familiar integrando el horror como parte del ciclo biológico.

La familia es el primer espacio de conflicto y salvación, la ascendencia es herencia de fortaleza, y una toma de posición frente al origen. El padre aparece vinculado a la herramienta que corta, a la potencia que divide el mundo. Esta imagen de la división marca la trayectoria de la voz lírica, que se reconoce como hija de una ruptura necesaria. La escritura es entonces un intento de sutura, y afán de unir lo fue separado en la infancia.
La figura de la hermana en el texto aporta dimensión de humanidad. El retrato de la mujer que pedalea en una bicicleta de cara a la pared resume la condición de una existencia marcada por el esfuerzo estático. Hay una belleza dolorosa en ese inmovilismo, en la descripción del cuerpo cansado. La poeta mira a su hermana con ternura sin ocultar la dureza de la realidad, de modo que el pequeño gesto de una persona común adquiere una importancia universal. Nos identificamos con ese deseo de fuga que se estrella contra los muros de la precariedad, con esa voluntad de avanzar que se queda en el mismo sitio.
El exilio marca un epicentro en toda la obra. La autora vive dividida entre dos patrias que se disputan su lealtad en un diálogo de contrastes. Cuba es la Ítaca de la añoranza constante, el paraíso perdido de la niñez que se conserva en el sabor de la lengua. Chile, con su cordillera áspera y su paisaje de nieve, una tierra de acogida que impone un nuevo lenguaje y una nueva forma de ver. Esta dualidad crea una sensación de antipatria, puesto que el emigrante habita un territorio intermedio. Él no pertenece al suelo que dejó ni al suelo que lo recibe. Su viaje carece de destino final, y este viaje es precisamente su tierra.
El amor al mundo se define como la capacidad de sentir por los objetos inanimados, por los animales, por las sombras que pueblan los rincones. El poeta padece las consecuencias de ser humano, piensa y siente en nombre de todos. Los pájaros son espejos de la labor del poeta, cantores de la vida. Su vuelo deja un rastro leve en el cielo, una prueba de su paso por la tierra. De igual forma, el poema es el residuo de una existencia finita. La presencia de la muerte recorre el poemario con naturalidad. Los muertos tienen un lugar en la casa, en la mesa, en la memoria de los vivos. En un sistema que mide todo en términos de rentabilidad, incluso la pérdida se contabiliza como una cifra en un balance de daños. La poesía de Calderón se opone a esta visión mercantilista del dolor al rescatar la singularidad de cada ausencia. Defender este libro implica defender la necesidad de la palabra en un mundo volcado hacia lo efímero. Su lenguaje es diáfano por su voluntad de ser comprendido, al tiempo que sus versos resultan poéticos por su capacidad de transfigurar lo humano en arte. La profundidad del razonamiento convence a quien se acerca con el corazón dispuesto. El viaje por la creación termina en el reconocimiento de la propia sombra. El pájaro se aleja y queda su silueta sobre el polvo. El poeta calla y queda su libro sobre la mesa como un rastro de existencia.
La lectura de estas páginas resulta una experiencia que transforma la percepción de lo real. La sombra del pájaro nos cobija a todos bajo su ala, nos recuerda nuestra condición humana y nos enseña a valorar la brevedad de nuestro vuelo. Este libro es una invitación al encuentro con lo esencial que habita en cada uno de nosotros.

Además, al Sábado del Libro asistieron el presidente del Instituto Cubano del Libro Juan Rodríguez Cabrera y otros colegas directivos de editoriales y amantes de la buena poesía. Al finalizar el público pudo descargar el libro a través del código QR.




Visitas: 77






Deja un comentario