
El escritor, poeta y traductor Delfín Prats nació el 14 de diciembre de 1945 en Holguín. Tiene entre sus obras los títulos Lenguaje de mudos, Abrirse las constelaciones, Lírica amatoria, El esplendor y el caos, «Striptease» y eclipse de las almas, Exilio transitorio y otros. Recibió en 2020 el Premio Nacional de Literatura, galardón más importante de las letras en Cuba.
Cubaliteraria comparte con sus lectores los poemas «Humanidad», «Abrirse las constelaciones» y «Toda la luz de abril entre tus ojos».
Humanidad
Hay un lugar llamado humanidad un bosque húmedo después de la tormenta donde abandona el sol los ruidosos colores del combate una fuente un arroyo una mañana abierta desde el pueblo que va al campo montada en borrico hay un amor distinto un rostro que nos mira de cerca pregunta por la época nueva de la siembra e inventa una estación distinta para el canto una necesidad de hacer todas las cosas nuevamente hasta las más sencillas lavarse en las mañanas mecer al niño cuando llora o clavetear la caja del abuelo sonreír cuando alguien nos pregunta el porqué de la pobreza del verano y sin hablar marchar al bosque por leña para avivar el fuego hay un lugar sereno un recobrado y dulce lugar llamado humanidad.
Abrirse las constelaciones
No los reduzcas al espacio demasiado estrecho de tu verso (tu árbol es un árbol alzado en mitad de la sabana contra el que se cierne la apretada soledad de la noche) No los encierres en tu casa (tu casa es un refugio y sólido pero en su hondura persistentes resuenan ecos de pasos y voces ancestrales) No los reduzcas tampoco a la ciudad (el verso la casa la ciudad son límites muros que será preciso violentar para escapar al aire más vasto de la Isla) La Isla es el compendio en fin de tu verso tu casa y tu ciudad pero no los restrinjas a la Isla ellos se asomaron mucho más allá ellos vieron del otro lado del horizonte abrirse las constelaciones
Toda la luz de abril entre tus ojos
Edifiqué sobre tu cuerpo torres levanté desde allí bajo la luz de abril fue nuestro mes: el más alto premio para mí que había extraviado los senderos de la dicha y la encontraba ahora entre la gente tu cabeza era más bella que mi más bello sueño te había buscado a través del asedio de los otros y te encontré contra mi cuerpo mi piel se sobrecogió junto a la tuya pero los espléndidos días se han apagado entre nosotros la plenitud de un momento está llena de dolorosa sombra no hablaré ahora de esa plenitud nunca existieron los lechos los cuerpos desnudos el vino la música desesperada Amigo mío qué difícil olvidar ese gozo y dejar que se extinga toda la luz de abril entre tus ojos
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